jueves, 23 de febrero de 2017

P.A. Hillaire - La Oración. segundo medio para obtener la gracia

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3° La oración, segundo medio para obtener la gracia

Dios puede comunicarnos sus gracias directamente por sí mismo y, a veces, lo hace. Pero como no quiere salvarnos sin nuestra cooperación, exige que empleemos los medios establecidos por Él para conferirnos su gracia. Estos medios son los sacramentos y la oración. Los sacramentos son los canales que nos la transmiten; la oración es la fuerza que la atrae.

lunes, 6 de febrero de 2017

José Luis Decalzo - Vivir en el presente

23.- Vivir en el presente.

Lo que más admiraba yo en Jorge Guillén era su capacidad para vivir apasionadamente el presente. Frente a otros poetas que hacen surgir su poesía de un afán por remasticar las amarguras viejas o de un hilar los sueños del futuro, Guillén en su obra, evita hasta de los verbos en pretérito o en futuro, para montarlo todo sobre el disfrute del presente, de este pie que ponemos hoy aquí, de esta hora que hoy me ha sido concedida. Y lo admiraba porque una actitud así ante la vida es de lo más infrecuente. Entre nosotros lo que abunda es la fuga hacia el ayer o hacia el mañana, la venta a la nostalgia o al ensueño.

lunes, 30 de enero de 2017

Señor, te tenía tan cerca

Señor, te tenía tan cerca
Me desesperé por cada milímetro
Que me empecé a distanciar de tu amor
Corría hacia Vos, me arrodillé con la mano en el corazón
Y te rogué que no me abandonaras
Que no me dejaras solo en mi oscuridad.

Mis obligaciones se hicieron piedras enormes
Mi paz y mi felicidad huyeron
Y volví a mi rincón frío y desolado
Recordé Tu Amor y el cansancio me aplacó
Y me fui a dormir sin paz, ni amor ni ruegos.
Señor, te necesito tanto!

Cuando me acechan esos días imposibles
Cuando me dejo llevar y no reparo en lo que hago
Cuando te niego haciendo invisibles a mis hermanos.
El corazón se lastima y se enfría
Y es porque no te tengo señor. Te olvidé.
Señor y Dios mío, te necesito tanto!

Te pido que me ayudes a ser digno de Tu Amor
Ese Amor que viene desde siempre
Y que aprovechamos tan poco
Ese Amor que se anida en nosotros y nos transforma
Ese Amor que alimenta nuestra inteligencia
Y nos llena de esa Paz humilde
Que nos devuelve el Sentido y la Alegría de esta vida.
Señor Jesús, Dios hecho Hombre
Quiero ser digno de Tu Amor.


Amén.

sábado, 22 de octubre de 2016

ORACIÓN DE ROMANO GUARDINI



En Cristo se nos ha abierto la hondura de la vida escondida de Dios. Su naturaleza, palabra y obra tan llenas de la realidad de lo sagrado. Pero de ella brotan figuras vivas: el Padre, en su omnipotencia y bondad; el Hijo, en su verdad y amor redentor, y entre ellos, el desprendido, el creador, el Espíritu.
Es un misterio que supera todo sentido; y hay gran peligro de escandalizarse de él. Pero yo no quiero un Dios que se ajuste a las medidas de mi pensamiento y esté formado a mi imagen. Quiero el auténtico, aunque sé que desborda mi intelectual capacidad. Por eso, ¡oh Dios vivo!, creo en tu misterio, y Cristo, que no puede mentir, es su fiador.
Cuando anhelo la intimidad de la compañía, tengo que ir a los demás hombres; y por más honda que sea la ligazón y más hondo que sea el amor, seguimos, sin embargo, separados. Pero tú encuentras tu propio «tú» en ti mismo. En tu misma hondura desarrollas el diálogo eterno. En tu misma riqueza tiene lugar el perpetuo regalo y recepción del amor.
Creo, ¡oh Dios!, en tu vida una y trina. Por ti creo en ella, pues ese misterio cobija tu verdad. En cuanto se abandona, tu imagen se desvanece en el mundo. Pero también, ¡oh Dios!, creo en ella por nosotros, porque la paz de tu eterna vida tiene que llegar a ser nuestra patria. Nosotros somos tus hijos, ¡oh Padre!; tus hermanos y hermanas, Hijo de Dios, Jesucristo, y tú, Espíritu Santo, eres nuestro amigo y maestro.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Leonardo Castellani - Las parábolas de Cristo

Al fin del Discurso Parusíaco de Cristo (o Apocalipsis Sinóptico) hay varias parábolas que encarecen la "vigilancia" y las buenas obras o "creatividad" -casi por demás. Las tres últimas se refieren directamente al Juicio Final; y la primera de ellas es una parábola absurda o por lo menos extraña, llamada comúnmente "de las Vírgenes Locas y las Prudentes", que llamaremos aquí con más exactitud "de las muchachas buenas y las bobas".
Pronunciada ahora en el Occidente, esta parábola no dice nada al vulgo, que no le ve la gracia, y piensa: "serán costumbres orientales"; mas en Oriente hace menos gracia aun; porque contradice de varios modos las costumbres y el ritual nupcial; que (dicen los entendidos) no ha variado mayormente de Cristo acá.
Delante de tu Rostro, Señor

Te he buscado, Señor, en la medida de mis capacidades
Y el poder que Tú me diste, empeñándome en comprender
con mi inteligencia lo que creía por la fe;
Luché y me fatigué en demasía.
Señor y Dios mío, mi única esperanza,
óyeme para que no sucumba al desaliento,
deje de buscarte; ansíe siempre tu rostro con ardor.
Dame fuerzas para la búsqueda.

Tú que permitiste que Te encontrara,
y me has dado esperanzas de un conocimiento más perfecto.
Ante Ti está mi firmeza y mi debilidad;
sana ésta, conserva aquélla.
Ante Ti está mi ciencia y mi ignorancia;
si me abres, recibe al que entra,
y si me cierras la puerta, abre al
que insiste en llamar.
Haz que me acuerde de Ti, Te comprenda
y Te ame.
Acrecienta en mí estos dones hasta
mi entrega completa.


Amén.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Antonio Caponnetto - San José

“Y estando José pensando en abandonar en secreto a María, he aquí que el Ángel del Señor le apareció en sueños, diciendo: ‘José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque su concepción es del Espíritu Santo’”

Mateo 1, 20